Aprender a escribir con buena letra
Uno de los hábitos que más problemas nos puede traer a lo largo de nuestra vida escolar y académica es escribir con una letra casi ilegible que dificulte en gran manera que los demás puedan leer cualquier texto manuscrito por nosotros. La única forma de impedir esto es, cuando somos niños y estamos aprendiendo a escribir, hacerlo con buena letra.

No existe una definición exacta de la buena letra, aunque se considera como tal aquella que se lee con claridad y sin dificultad. Para lograrlo, en el aprendizaje de la escritura se deben tener en cuenta una serie de factores:

- Enseñar a coger bien el lápiz: Aunque no parezca importante lo es, ya que de no hacerlo así le resultará más difícil escribir con letra legible. El lápiz debe sujetarse entre el dedo índice y pulgar y apoyarse en el dedo corazón. Si el niño es pequeño, escribirá mejor con un lápiz grueso, y según vaya siendo mayor y tenga más destreza con la mano, podrá ir utilizando uno más fino.

- Cuidar el tamaño y la linealidad de la letra: Deberemos intentar que el niño haga una letra de tamaño mediano, ni demasiado grande ni demasiado pequeña. Al comenzar, la letra que hará el niño será grande y ahí no debemos intervenir, pero según va practicando sí podemos intentar que la haga más pequeña. También es importarte enseñarle a escribir recto en el papel, para lo cual lo mejor es que comience con un papel pautado.

- Sentarse bien: La posición también es muy importante para escribir bien. El niño debe sentarse en una silla con respaldo, situado frente a la mesa, no de lado y colocar el papel delante de la mano con la que se escribe. Aunque incline al principio la cabeza para escribir, es importante no dejar que la apoye en la mesa, costumbre que después es difícil de erradicar.