Ejemplos de cómo despejar la X de una ecuación
Las matemáticas es una de las asignaturas que más difícil resulta a muchos alumnos y que más les cuesta aprender. Y, dentro de ellas, hay operaciones que todavía les parecen más complejas como, por ejemplo, pueden ser las ecuaciones. Sin embargo, despejar la x no tiene por qué ser tan complicado.

Cómo despejarla

Evidentemente, para aprender a hacer ecuaciones, hay que comenzar por las denominadas de primer grado para, luego, ir subiendo en nivel de complejidad y resolver las de segundo grado.

En estas más sencillas, las pautas que se siguen para su resolución son bastante fáciles de recordar. De esta manera, el primer paso, es observar bien la ecuación y reconocer la x, que es precisamente el valor que se tiene que despejar y, por tanto, resolver.

En segundo lugar, se puede seguir la máxima de que todos los términos que están multiplicando en un lado pasan al otro lado del igual como dividendo, mientras que los que están en el dividendo pasan al otro multiplicando.

Ejemplos de cómo despejar la X de una ecuación
Y, ¿qué suceden con los que suman y restan? La relación es también fácil. Cuando los términos suman, pasan al otro lado del igual restando. Por su parte, los que restan se convierten en suma.

Otras opciones

Para despejar la x de la ecuación hay otras alternativas. Otra de la que es más sencilla se centra en sustituir las letras de la fórmula por números, de manera que se deberá resolver esa operación. Por ejemplo, si se tiene una ecuación del tipo X+B=C, es posible hacer el cambio con 10+3=13, teniendo que resolver esta operación para conseguir el resultado de la x.

Y, otra opción, cuando ya son ecuaciones más complejas, es multiplicar o dividir por una constante distinta de cero ambos lados de la ecuación. Otra posibilidad es multiplicar por un polinomio ambos miembros de la operación para conseguir el resultado. Con cualquiera de estas pautas es posible saber qué se corresponde con la x.