La carta de recomendación
Hay tres documentos que debemos presentar cuando aspiramos a un puesto de empleo, y son: el currículum vitae, el portfolio con una demostración de nuestro trabajo y la carta de recomendación. Aunque en algunos empleos podemos prescindir del portfolio, los otros dos son imprescindibles, y en el caso de la carta de recomendación, nos puede abrir muchas puertas.

Por eso desde Estudia Curso te recomendamos que solicites una a tus superiores, siempre que te resulte posible, y tanto si dejas la empresa por decisión propia, como si no. En algunos trabajos la carta de recomendación es otro requisito más, un documento que también se exige cuando queremos estudiar un postgrado o máster.

Este documento ayuda a diferenciarnos del resto de candidatos y es un valor añadido a nuestro currículum vitae. En la carta de recomendación se exponen las aptitudes y cualidades del candidato, además de las aportaciones realizadas y proyectos. Un documento de gran valor para el personal de recursos humanos, y que tienen muy en cuenta.

Por eso te recomendamos que cuando abandones tu puesto de trabajo lo hagas siempre con decoro y elegancia, y así puedas solicitar una carta de recomendación. Para redactar esta carta hay que destacar las cualidades positivas del recomendado, estructurando correctamente toda la información.

Lo primero será identificar a la persona, especificando el puesto desempeñado y contextualizándola dentro de la empresa. A continuación hay que presentar sus capacidades, aptitudes y demás aportaciones, terminado por último con un cierre, a modo de breve despedida. Asimismo, también hay que especificar el tiempo y las condiciones bajo las cuales trabajó el recomendado, ya que todos estos aspectos serán complementarios del currículum vitae. Así que no te olvides de solicitar esta carta a tus superiores, porque en el futuro seguro que te resulta de gran interés.