Cómo hacer una planificación de estudios

como_hacer_una_planificacic3b3n_de_estudios-6749046Además de ser constantes en el estudio y de controlar la ansiedad en los exámenes, una de las herramientas imprescindibles para que nuestro esfuerzo tenga éxito es diseñar un buen plan de estudios. Si lo hacemos bien y lo seguimos, el aprobado estará casi asegurado.

Este instrumento también nos resulta muy útil si estamos preparando oposiciones. En ese caso, será a más largo plazo, ya que, pero la forma de prepararlo es similar sea cual sea los estudios que estemos cursando.

Un buen plan de estudios debemos recoger todo el tiempo que vamos a dedicar al estudios, teniendo en cuenta el tiempo de que disponemos como las materias que debemos estudiar y su dificultad.

Es muy importante que hagamos un plan de estudios realista según el tiempo del que dispongamos y nuestra capacidad de estudio, sin recoger objetivos inalcanzables que nos pueden llevar a la frustración y a la desmotivación. Un par de horas al día concentrados es mucho más provechoso que cinco estudiando sin enterarnos de lo que estamos haciendo.

Deberemos comenzar siempre por las materias más complicadas para estudiar. De ese modo, cuando nos hayamos cansado o al final de la jornada estudiaremos las más fáciles o las que más nos gusten. Deberemos recoger descansos y pausas, al menos cinco minutos cada hora, para que el rendimiento sea óptimo.
Debemos programar el tiempo que dedicamos al subrayado, resumen, memorización, etc., para saber cuánto dedicaremos a cada apartado, de forma que, aunque trabajemos a buen ritmo, no lo hagamos apresuradamente y con estrés. Cuanto más relajados estemos, sin que el relax sea excesivo, más sencillo será el aprendizaje.

Es necesario que el programa sea flexible para que se adapte a posibles imprevistos sin que se rompa nuestro ritmo de estudio. Por ello conviene reservar siempre algún tiempo para poder readaptar el estudio.